Fisioterapia infantil

Engloba las técnicas de las diferentes terapias encaminadas a facilitar y obtener la mayor funcionalidad en el desarrollo motor normal del niño. Su objetivo es tratar las dificultades motoras, evitando y modificando patrones de movimiento patológicos, y mejorar el equilibrio y la coordinación para así conseguir la mayor autonomía motora del niño que presenta dificultades motoras, alteraciones neurológicas, problemas ortopédicos y/o traumatológicos.

La intervención fisioterapeuta utiliza combinaciones específicas de ejercicios para conseguir diferentes objetivos como:

  1. Prevenir la debilidad y/o deterioro de los músculos como resultado de atrofias por desuso.
  2. Evitar contracturas por las posturas rígidas y anormales de los músculos inmovilizados.
  3. Mejorar el desarrollo motor del niño por medio de:
    • La movilidad con los oportunos cambios posturales.
    • Buscar funcionalidad.
    • Obtener una percepción de él mismo y del entorno.

Dependiendo de la patología, características del niño y su entorno, y de las indicaciones y contraindicaciones, se pueden aplicar diferentes técnicas de tratamiento tales como:

Bobath: utiliza la modelación del comportamiento motor siguiendo la escala del comportamiento motor normal. Se basa en la idea de que los reflejos primitivos retenidos por muchos niños con parálisis presentan dificultades mayores para aprender el control voluntario. El fisioterapeuta procura contrarrestar estos reflejos poniendo al niño en un movimiento opuesto.

Vojta: basado en que las destrezas motoras deben enseñarse en la misma secuencia que se desarrollan normalmente. El tratamiento trata de alcanzar mediante provocación de estímulos programados, el compromiso global de cadenas cinemáticas musculares de forma progresiva, con el fin de potenciar el equilibrio y logros posturales contenidos en estos movimientos provocados.

Las afectaciones que se tratan son:

  1. Alteraciones del Sistema Nervioso Central (parálisis cerebral, malformaciones, sufrimiento fetal, etc.)
  2. Alteraciones del Aparato Locomotor (malformaciones congénitas, deformidades, miopatías, tortícolis, escoliosis infantil, parálisis braquial obstétrica, deformidades craneales, etc.)
  3. Síndromes genéticos, etc.